Cuando me dispuse a levantarme, el chico de alado hizo ademán de pararse en la misma parada. Los dos nos situamos en la puerta y esperamos que se parara. Baje detrás de él y sin querer mis ojos se posaron en sus movimientos pélvicos al andar. Desvié la mirada y pensé por donde podría llegar antes a mi cita. Me paré en seco, faltaban solo cinco minutos y delante de mi sin darme cuenta se había girado el chico del bus. Me estaba observando, nuestros ojos se cruzaron y él sonrió. Se acerco con paso decidido, no estaba nada mal pensé.
- Hola... - con voz tímida saludo el chico primero - ¿Eres punto?
Me sorprendí, ¿como podía saber ese chico mi nick en internet?. Luego caí en que a lo mejor él seria mi cita pero tampoco le dije como iría vestido ni tampoco le pases fotos. Fue en plan arriesgarme a quedar con ese chico y dejar surgir cualquier cosa. Muchas veces mis citas terminaban en no presentarme pero esta vez era diferente y ahora que había visto su pretendiente supo el porque.
- Sí, y supongo que quedé contigo

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